Reuters prohíbe el uso de ficheros RAW a sus colaboradores

Para muchos aficionados resulta extraño enterarse de que hay ámbitos de la fotografía profesional en los que no se usan ficheros RAW. Por ejemplo, Reuters, una de las mayores agencias de noticias del mundo, ha difundido un memorándum interno entre sus colaboradores, comunicando que a partir de este momento sólo se aceptarán imágenes que haya sido tomadas originalmente en JPEG. El objetivo es agilizar el flujo de trabajo y favorecer la integridad de las imágenes.

La directriz implica que no sólo hay que enviar las imágenes en formato JPEG, sino que no se pueden usar imágenes que previamente hayan sido procesadas a partir de alguno de los formatos de negativo digital, como DNG o RAW. Este grado de exigencia puede parece exagerado, pero tiene su razón de ser. En primer lugar, la velocidad es crítica en el negocio de la generación de noticias, por lo que cualquier margen que se pueda ganar en el flujo de trabajo es una ventaja para la agencia. Por mucha práctica que tenga un fotógrafo en procesar imágenes, el tiempo de procesado de un fichero JPEG que sale de la cámara es cero, mientras que un RAW, incluso si de deja con los ajustes predeterminados, lleva un cierto trabajo. Esos instantes, en el flujo general de la empresa, pueden suponer una diferencia importante frente a la competencia para la difusión de noticias.

El segundo motivo, promover la integridad de las imágenes, tiene que ver con la creciente preocupación del mundo periodístico por la facilidad con la que se pueden manipular las imágenes. La organización World Press Photo, por ejemplo, descarta cerca de un 20% de imágenes en el proceso de selección de candidatos para sus premios anuales de fotoperiodismo, ante sutiles manipulaciones que alteran la realidad. Si bien los ficheros JPEG son tan manipulables como cualquier otro, el efecto de esos cambios en el fichero es más visible y detectable por los editores.

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